Valores

Respeto

Somos un colegio que acoge, que da la bienvenida al que viene y lo visita; donde cada uno se siente querido y apreciado. Un colegio-comunidad genera actitudes y gestos comunitarios, como el espíritu positivo y la esperanza, el saludo, el apretón de mano, el interés por el otro, y evita los malos entendidos, el ‘chaqueteo’ y eternos lamentos.

Solidaridad

La solidaridad y el espíritu de servicio implican, ante todo, salir de sí mismo, fijar la atención en las otras personas, abrirse a ellas y preocuparse de todo lo que les concierne. Lleva a una persona a descubrir que hay otra que la necesita, se declara dispuesta a ayudarla y se pone al servicio de su desarrollo personal. Respeta su modo de ser, pensar y sentir y, sobre todo, su libertad personal. Quiere lo mejor para ella de acuerdo a su vocación personal. El estar disponible y el estar dispuesto a sentirse responsable de los demás, son condiciones fundamentales para llegar a una verdadera actitud de servicio.

Responsabilidad

En el Colegio somos todos responsables y actuamos en consecuencia por el bien común, por el bien del otro, especialmente por el bien del alumno. Esta responsabilidad suscita creatividad, potencia recursos y contagia a los demás, educa el habla y los comentarios, encauza las acciones y modela el carácter. Cada uno es responsable de la marcha de su Colegio.

Comunicación

En la misión, el diálogo es fundamental. Éste no se limita a un mero intercambio verbal, sino que se manifiesta en toda la vida. El encuentro personal es condición y culminación del diálogo. Como nadie ha alcanzado la verdad total, que sólo Dios posee, hay que buscarla junto a los otros en un diálogo sincero con todos, desde la propia fe en Jesús.
Al estilo de Dios Trinidad, nos sentimos llamados a promover la comunicación, la unidad, el diálogo y el entendimiento. Dios nos ha confiado la hermosa tarea de construir puentes entre personas y pueblos, al estilo de Jesús.