La gran tarea de un educador es ayudar a otro a descubrirse y construirse a sí mismo, facilitando experiencias de vida, trasmitiendo conocimientos, ayudando a reflexionar, permitiendo equivocarse, enseñando a levantarse luego de una caída,   etc.     Y   para   construirse   a   sí mismo se requiere de un marco valórico y de ciertos conocimientos, ambos disponibles en la familia y la institución escolar, con énfasis distintos en las distintas etapas de la vida.

Por una parte, el profesor inevitablemente transmite valores, formas de actuar, respeto en su forma de escuchar, en su forma de acompañar, responsabilidad   en   su   rigurosidad en el trabajo. Esto se potencia si los profesores de cada curso transmiten un mensaje semejante, que además debe estar alineado al proyecto educativo del colegio y al carisma, en nuestro caso, de la congregación del Verbo Divino. Por otra, parte el alumno le enseña al profesor lecciones diarias de creatividad, entusiasmo, humildad, compañerismo, nuevas formas de ver el mundo, etc. que se complementan perfectamente con la labor docente, no sin dificultades, pero siempre útil como aprendizaje. Los educadores aprendemos unos de otros, complementándonos en la mutua tarea de formar a los niños y jóvenes. De esta forma se alternan los roles de enseñar y de aprender, generando vínculos que finalmente determinan si el proceso total es más o menos exitoso.

Actualmente   estamos   en   un momento estelar de la historia de la educación, ya que se están poniendo en cuestionamiento conocimientos, metodologías, creencias y formas de actuar que se han utilizado por años. La clásica imagen del alumno con un rol pasivo recibiendo solo conocimientos para recitarlos luego de memoria o la supuesta supremacía de los hombres sobre las mujeres o el “rol” que tienen los padres o las madres en la educación de sus hijos, ya no responden a las

necesidades educativas del siglo X XI. No se trata de ignorar o no respetar la   historia,   por   el   contrario   a   partir de   la   experiencia   debemos   construir una nueva forma de mirar el proceso educativo, donde el desarrollo emocional y los vínculos son esenciales para favorecer la maduración y los aprendizajes en nuestros estudiantes.

De esto lo verdaderamente importante no será la cantidad de conocimientos, es decir ¿cuánto sabes?

Lo que nos exigen los tiempos actuales es enseñar a preguntarse ¿qué harás con lo que sabes? ¿hasta dónde serás capaz de llegar, dejando fluir tu creatividad?

¿cómo servirás al prójimo con tus conocimientos? ¿cómo permitirás que nuestro mundo sea sustentable y no nos destruyamos a nosotros mismos?

Por todo lo anterior es que tenemos varias iniciativas en marcha, como la actualización de nuestros reglamentos y protocolos, otras que apuntan a las metodologías de aprendizaje, como la implementación de una estrategia nueva en matemáticas en el ciclo inicial (EntusiasMAT), aprendizaje cooperativo en primer ciclo y rutinas de pensamiento en varios niveles. También estamos viendo la necesidad de articular desde la pastoral, los planes de orientación y   convivencia,   generando   ejes   que se   complementan   y   potencian   entre sí. Se constituyó el Comité de buena Convivencia, organismo que busca la participación de los distintos miembros de la comunidad para promover y favorecer un ambiente de respeto, armonía y colaboración entre todos, en la generación del plan de convivencia del colegio.

Finalmente estamos llevando adelante una planificación estratégica, cuyo objetivo final es favorecer aprendizajes integrales de todos nuestros alumnos, lo que no será posible sin una necesaria e inevitable coordinación y articulación entre lo formativo y lo académico.

Carolina Monsalve
Directora de Formación

Ricardo Leiva
Director Académico

Nueva Propuesta para el Ciclo Inicial

La Matemática sí es para todos

La matemática no suele ser muy popular entre los estudiantes. Sin embargo, esta tendencia no se cumple del todo en el Ciclo Inicial del Colegio, donde gracias al método EntusiasMAT, los alumnos ven esta asignatura con otros ojos, están más motivados y han aprendido cálculo mental y resolución de problemas a una edad temprana.

EntusiasMAT es una propuesta didáctica-pedagógica cuyo objetivo es enseñar y acercar al alumnado el aprendizaje numérico de una manera contextualizada y adaptada a la realidad. Un proyecto que incorpora las Inteligencias Múltiples y las competencias básicas.

Los alumnos adquieren los conceptos con diferentes maneras de trabajar para crear actitudes, habilidades y comportamientos que les ayudan a resolver situaciones de la vida diaria. El objetivo es que sean capaces de analizar y solucionar problemas matemáticos en un contexto particular y que utilicen todos sus recursos para resolverlos y pasar de un pensamiento concreto a uno abstracto.

Desde un principio se trabajan todos los conceptos matemáticos: estadística, funciones, probabilidad y muchos otros, los cuales se asimilan jugando, en escenarios que facilitan la motivación y entusiasmo de los niños. Sobre todo, se utiliza la manipulación, observación y la experimentación.

Para practicar los conceptos aprendidos, las educadoras utilizan un estuche con materiales especiales para que los verbitas puedan interiorizar mejor los contenidos, explicando lo aprendido sin miedo a equivocarse.

Cabe destacar que este método es de carácter cíclico y fomenta el aprendizaje cooperativo.

Las clases se organizan de una manera concreta. Para empezar se realizan actividades de cálculo mental y los problemas. A continuación viene la fase “Enseñando-Aprendiendo”, en la que se realizan actividades de demostración, seguimiento de patrones, juegos de cubos y otros. En los últimos cinco minutos hay una actividad breve como conclusión del tema, así los niños reflexionan sobre lo aprendido en clase.

“Con EntusiasMAT, verbitas de cuatro y cinco años son capaces de definir con precisión el significado de un triángulo equilátero. Es sorprendente cómo aprenden matemática de una forma adaptada a la realidad cotidiana en la que viven. Más allá de una mera acumulación de conocimientos, lo más importante es que han iniciado el camino que los guiará desde el pensamiento concreto al abstracto y que los números realmente les fascinarán”, asegura Marta Castro, Subdirectora de Educación Inicial.

“Ofrece muchos recursos a las educadoras y es divertida y significativa para los alumnos”. (Rocío del Valle H., Coeducadora Prekínder A)

“Plantea juegos sencillos y muy divertidos que enganchan a los niños y les despiertan una gran inquietud por los números”. (Karina Wistuba L., Profesora Jefe Prekínder B)

“Es una manera mucho más atractiva de enseñar las matemáticas. Su estructura es muy motivadora y nos permite ver diferentes aspectos de los alumnos”. (Patricia López C., Profesora Jefe Prekínder C)

“EntusiasMAT ha sido un aporte en nuestra labor pedagógica, es desafiante, obliga a los niños a pensar buscando ellos mismos las soluciones a los problemas que se les plantean, muy lúdico, con material concreto para apoyar cada sesión y cada una está compuesta de diferentes momentos que permiten movilizar a los niños, trabajando diferentes habilidades en cada una”. (Patricia Castañón M., Profesora Jefe Kínder B)

“Niños más motivados y reflexivos, disfrutando las matemáticas”. (María Isabel Santos F., Profesora Jefe Kínder C)

“Una manera de aprender matemática a través de juegos y problemas entretenidos”. (Andrea Vidal G., Profesora Jefe Kínder E)

Innovación en el Primer Ciclo Básico

Aprendizaje dinámico, participativo e interactivo

 Una de las primeras actividades que las profesoras de Primer Ciclo realizan es introducir, en el diálogo con sus alumnos, una pregunta que los invita a reflexionar: ¿Para qué estudiamos historia? para saber más del mundo, dicen, y ¿por qué tenemos

que saber más del mundo? para no cometer los mismos errores de algunas civilizaciones y ¿por qué no tenemos que ser igual que ellas? para ser felices, aseguran los verbitas… Sorprendente, los alumnos coinciden en que las clases de ahora son más divertidas y que les permiten llegar a la raíz de un asunto. Pero esto no es casualidad. Hace ya tiempo que este Ciclo emprendió un proceso de transformación en su forma de generar aprendizajes.

Desde diciembre de 2017 un grupo del equipo directivo del Colegio comenzó un proceso de formación para llevar adelante esta transformación. Desde entonces, asisten a los talleres de formación impartidos por la Hermana Monserrat del Pozo, pionera en la aplicación de nuevos modelos de enseñanza. A estos se sumaron posteriormente un gran número de profesoras del Ciclo Inicial y Primer Ciclo, junto a los coordinadores académicos del CVD. Además, al término del año académico 2017, todas las profesoras participaron del perfeccionamiento liderado por el área académica con el foco de aprender la esencia del modelo VESS (Vida Equilibrada con Sentido y Sabiduría). La finalidad de todo ello es generar un ambiente en el que los niños aprendan y se diviertan. Y lo han conseguido.

Este proceso se inició hace varios años. Comenzaron con transformaciones en la distribución de las salas, incorporación de alfombras, muebles más cómodos y amables para los niños, espacios más lúdicos y acordes a las necesidades de los alumnos, que les permitieran trabajar más libremente. Uno de los ejes fundamentales fue la incorporación del aprendizaje cooperativo. Este tiene como eje fundamental superar

la tradicional estructura individual y competitiva. Los alumnos tienen mucho que aprender unos de otros, a colaborar y a compartir sus conocimientos para progresar juntos.

El objetivo es compartir experiencias y dialogar, poniendo en común los problemas y las posibles soluciones, a fin de mejorar las condiciones de aprendizaje de todos los alumnos de la sala. De este modo, su organización debe contemplar la participación de los alumnos en la construcción de sus conocimientos (lo que hoy conocemos como aprendizaje activo o significativo).

El aprendizaje cooperativo abre posibilidades de hacer realidad una educación más inclusiva; favorece una sana convivencia y la aceptación de las diferencias, la tolerancia y la cooperación. La educación no debería ser un instrumento homogeneizador, ya que en la diversidad se dan las mejores oportunidades para aprender. Las profesoras han desarrollado un trabajo increíble, generando situaciones en las que el alumno se siente obligado a descubrir y a pensar. Han pasado de una clase tradicional y clásica a una donde el alumno es el protagonista.

Los estudiantes no sólo aprenden porque el profesor enseña, sino porque cooperan entre sí, enseñándose unos a otros. El aprendizaje cooperativo se apoya en dos principios:

  1. El aprendizaje requiere la participación directa y activa de los estudiantes. Nadie puede aprender por otro, aunque sí estimularle y ayudarle a hacerlo.
  2. La cooperación y la ayuda mutua permiten ampliar el aprendizaje: aprender más cosas y aprenderlas mejor.

El aprendizaje cooperativo ha cambiado el funcionamiento de la sala, y no sólo eso. Los verbitas de Primer Ciclo Básico participan en el proceso de evaluación y se produce la metacognición. Vale decir, ellos mismos se dan cuenta de cuándo y con qué herramientas están aprendiendo.

Otro aspecto clave, es que todos participan de igual manera. Algo que en el modelo actual no ocurre, porque cuando se hace un trabajo en grupo, lo normal es que el más creativo haga la mayor parte del proyecto, y dos o tres se libren y no hagan nada. Esto es todo lo contrario. Se trata de que cada uno desempeñe un rol (están los guardianes del silencio, por ejemplo, que evitan las interrupciones del resto en las ponencias de un grupo) y que también sean ellos quienes enseñan, y no solo la profesora.

En el Primer Ciclo los pupitres no siempre se distribuyen formando hileras, sino que los alumnos se sientan en la alfombra, en grupos de a tres o cuatro. De esta forma, aprenden a coexistir de manera natural. Lo que se enseña a los niños es que es posible dar con la solución correcta de diferentes modos, no hay una regla o criterio único, porque aprenden a comprender las operaciones y sus procesos internos.

Para eso, las profesoras utilizan las paletas de aprendizaje, a través de las cuales un mismo contenido se presenta en las formas de aprendizaje, las rutinas de pensamiento: “yo con yo”, “CQA”, “zoom”, la “ficha parlante” y “hablando con tiza”, que en definitiva los obligan a saber escuchar a sus compañeros y realizar interpretaciones meditadas para estimular la curiosidad, estableciendo un escenario de investigación respecto de un tema. En definitiva, son ellos los que están llamados a preguntar y descubrir por qué son los verdaderos protagonistas del aula.

“Incentiva a que el proceso de aprendizaje sea interesante, desafiante, significativo y profundo”. (Claudia Padilla F., Profesora Jefe I Básico D)

“Gracias a las innovaciones pedagógicas tenemos a niños más activos y mucho más motivados con el aprendizaje en la sala de clases y fuera de ella”. (María Francisca Silva R., Profesora Jefe II Básico E)

“Creo que estas innovaciones provocan en los niños una verdadera motivación, considerando la diversidad de actividades y la actitud activa que deben mantener en ellas”. (Sabrina Manríquez A., Profesora Jefe IV Básico A)

“El trabajar con rutinas de pensamiento nos permite lograr que todos participen activamente en clases, llegando a ser niños más reflexivos y que logran cuestionarse constantemente”. (Bernardita Álamos G., Profesora Jefe III Básico E)

Modelos aplicados en B2 y EM

Desarrollo de habilidades

“Definitivamente hemos podido comprobar el éxito que ha tenido la aplicación de las llamadas Rutinas de Pensamiento, se han aplicado a partir de mayo en todos los niveles y , al evaluarlas como Departamento, nos ha sorprendido el entusiasmo y participación que han causado entre los estudiantes”. (Guillermo López G., Jefe Departamento de Lenguaje)

“En nuestro departamento intentamos innovar constantemente en nuestro trabajo con los alumnos. Estamos implementando programas que permitan a los alumnos desarrollar habilidades de resolución de problemas y desde ahí incrementar sus conocimientos matemáticos. También queremos incrementar las competencias digitales de nuestros alumnos. En este semestre los alumnos de V a VIII Básico desarrollaron trabajos grupales usando el programa Excel y enviando archivos vía mail, tanto como medio de comunicación con sus compañeros como de presentación de trabajos a sus profesoras y profesores”. (Humberto Méndez D., Jefe Departamento de Matemática)

“‘Aplicar investigando’, ha permitido que los alumnos controlen sus aprendizajes y desarrollen habilidades blandas al trabajar en equipos, asumiendo retos de aprendizaje por objetivos que integran: el análisis, la comprensión y la evaluación de los procesos sociales. De mismo modo, creando ambientes y sociedades de conocimiento entre pares desde las emociones y la vinculación con el aprendizaje, los alumnos pueden dirigir sus propios aprendizajes y el de sus compañeros, donde el error es bienvenido, lo importante es aprender a pensar atreverse a crear e investigar el por qué de las cosas, buscar respuestas y hacer nuevas preguntas”. (José Luis Rebolledo M., Jefe Departamento de Historia)

Entrevista Madre Montserrat del Pozo

“Están dando respuesta a lo que la sociedad de hoy pide”

La superiora general de las Misioneras Hijas de la Sagrada Familia de Nazaret, que instauró las Teorías de las Inteligencias Múltiples de Howard Gardner en el ámbito educativo español, exhortó al CVD a enfrentar el desafío de la innovación en el aula, con mucha paciencia, ánimo e ilusión.

Conocida a nivel mundial como “Sor Innovación”, la Madre Montserrat del Pozo, pedagoga con más de 30 años de experiencia en aula y ex directora del colegio Montserrat de Vallvidrera, visitó nuestro país en el marco del Congreso Innovación y Educación, realizado en enero de 2018, en el que participó una delegación de 23 docentes verbitas.

Convencida de que los alumnos son los protagonistas de su proceso educativo y de que si no hay innovación, no hay cambio, la Madre Montserrat conversó con revista Raíces para explicarnos en qué consiste esta modificación del paradigma educacional y para motivar a la comunidad verbita en este camino hacia la innovación.

Entusiasmo y confianza

¿En qué consiste la innovación educativa que usted promueve?
Primero, es fundamental entusiasmarse y ver que es necesario un cambio, un cambio para que el Colegio vaya mejor, pero sobre todo un cambio que genere nuevas relaciones, una nueva manera de hacer en las aulas y que genere lo que llamamos una cultura de encuentro. A partir de ahí, toda la comunidad educativa se ilusiona con esas herramientas específicas que se dan para que el alumno pueda ser protagonista de su aprendizaje y pueda generar cambios significativos en los sitios donde se encuentre.

¿Qué características debe tener el docente que implementará esta metodología?
El Equipo Directivo es el motor de ese cambio, el que impulsa y ayuda, pero si el docente no está en la línea y no está preparado para ese cambio, aunque el Equipo Directivo lo quiera realizar, no se puede. Entonces, las características y habilidades del docente se traducen en tener ganas de aprender y ver que lo que hace hoy, no llega al alumno. Uno de los éxitos más grandes que hemos tenido es que cuando implementamos cambios, vemos cómo el alumno responde, esto nos ilusiona y nos genera ganas de poder hacer otro tipo de cosas.

¿Qué consejo le daría a los docentes que tienen temor al cambio?
Que estén entusiasmados en lo que se va a hacer. Cuando uno se entusiasma, algunos de alrededor no entienden, pero confían. “Bueno”, dicen, “si esta persona cree que esto va para adelante, entonces me subo al tren”. El primer consejo es tener la ilusión y después trabajar en conjunto.

Cuando uno trabaja con otros y va viendo cómo se pueden realizar las cosas, es cuando empieza a haber confianza en uno mismo y eso se traduce en confianza en el grupo.

Potenciar la autonomía

¿Cómo se puede encantar a los alumnos, sobre todo a los más aplicados que pudieran ser más reticentes al cambio?
Hay que generar la necesidad de ese cambio, y aquel que nos da la necesidad de ese cambio es el mundo de hoy. Un alumno que solo memorice, que no quiera estar con los demás, que no quiera colaborar con otros, que no quiera que todos nos salvemos del naufragio, a ese alumno hay que ayudarlo mucho para que vea que así no tiene futuro.

¿Cómo podemos trabajar con los apoderados que crean que sus hijos pueden bajar su rendimiento académico?
Qué duda cabe que el apoderado tiene miedo y no está en la línea educativa, como nosotros que estamos avanzando a nivel de estudio, a nivel de investigación y de que las cosas respondan al mundo de hoy. Nosotros tenemos la obligación de enseñarle lo que estamos haciendo, pero, sobre todo, ver cómo asimila el cambio. Hay que mostrarle lo que hacen sus hijos. Cuando él percibe lo que hacen, es capaz de comprender todo lo que queremos conseguir y lograr con ellos.

¿Como pueden apoyar los apoderados a sus hijos desde la casa?
Una de las cosas que más queremos predicar y lo que les cuesta más a los papás es reconocer que sus hijos son capaces de tener autonomía. El niño tiene que ser autónomo cognitivamente. Entonces tenemos que ayudarle con preguntas, poniéndonos a su lado, pero generándole el por qué está haciendo esto, cómo lo podría hacer de otra forma, pero no resolviendo los problemas, porque si lo hacemos generamos un niño débil, que siempre va a buscar recursos en otros y que nunca va a solucionar problemas por él mismo.

Un gran desafío

¿Cómo ayuda la tecnología a este cambio?
Qué duda cabe que la tecnología no es la que realiza el cambio. Lo que hace la tecnología es acelerar el cambio, porque ella nos ayuda a obtener información más rápido, a generar productos más válidos, a que todo sea mejor y se realice más rápido, pero ella no hace que el cambio se produzca.

¿Cómo son las evaluaciones en este contexto de innovación?
 La evaluación tiene que basarse en evidencias y el examen es una de tantas evidencias, no es la única. Las actividades que vamos realizando, los proyectos, las actividades de observación en el aula, las actividades que el alumno genera, todas son evaluables, porque todo lo que se realiza es aprendizaje, entonces un tipo de evaluación interna y significativa, donde el proceso es lo que se evalúa, más que el resultado o producto final.

¿Es posible innovar en todas las asignaturas?
Se habla de un cambio sistémico, no un cambio parcial, quiere decir que se realizan en todo el centro, en todas las edades y en toda la comunidad educativa. Ponemos al alumno en el centro y lo rodeamos de las transformaciones y lo que queremos es un alumno que sea capaz de ser ético, excelente, en su manera de ser, que sea protagonista de su aprendizaje, y un alumno que sepa que todo lo que recibe es para darlo a los demás. Para esto es necesario formarlo como un agente de cambio social.

¿Qué mensaje le daría a la comunidad verbita que está comenzando con este desafío?
Felicitaría a la comunidad verbita por enfrentarse a este gran desafío, les diría que estén ilusionados porque ya están dando respuesta a lo que la sociedad de hoy pide, que es un planteamiento nuevo y que tengan paciencia que este cambio merece mucho la pena.