Colegio del Verbo Divino

Estimada comunidad:

En este último día de noviembre, fiesta del Apóstol San Andrés, estamos en un nuevo Año Litúrgico, que cada año comienza con el Adviento, que empezó ayer, primer domingo de este tiempo litúrgico. Es el tiempo de preparación para la Venida de Cristo: recordamos Navidad, su primera venida, en la que creemos, para prepararnos para su segunda venida, que esperamos, cuando vuelva en gloria y majestad, al final de los tiempos.

Pero Cristo, entre ambas venidas, sigue viniendo, porque nunca nos ha abandonado. Antes de subir al cielo dijo a sus discípulos que estaría siempre con ellos, hasta el fin del mundo.

Jesús viene en la persona del necesitado, en las personas que nos acercan a Dios, en los acontecimientos de la historia y de nuestra vida personal, y por medio de los sacramentos. El viernes 20 de noviembre, y del lunes 23 al jueves 26 tuvimos cada tarde una misa con las Primeras Comuniones de cada uno de los IV Básicos. Fueron ceremonias muy emotivas. Debido a la pandemia, las ceremonias fueron muy diferentes a las de todos los años anteriores. Desde 1965 (justamente la primera comunión de mi generación, en esos tiempos en tercera preparatoria) hasta el año pasado, 2019, fueron siempre en la Iglesia del Colegio. Este año fueron en el Parque Werner Fromm. Antes eran en fin de semana, ahora fueron en días de semana. Previamente, los alumnos estaban juntos, y sus padres más atrás. Ahora estaban los alumnos junto a sus padres, que los acompañaron a comulgar por primera vez. No pudieron venir los hermanos, abuelos y otros familiares y amigos, pero se transmitió por YouTube y así pudieron participar a la distancia incluso quienes estaban en el extranjero.

Ha sido dura la pandemia, pero nos ha obligado a hacer las cosas en forma diferente, y la creatividad de muchos ha traído mejoras considerables en la manera de hacer las cosas.

No nos gustaba la cuarentena, pero como salíamos menos a la calle, había menos accidentes de tránsito. En los últimos días dos alumnos nuestros han sido atropellados, el viernes 20, uno de VI Básico, cruzando la calle Alcántara en la esquina de Martín de Zamora, y el sábado 28 de noviembre, uno de VII Básico, mientras andaba en bicicleta en Las Flores con Otoñal. Los invito a rezar unidos y con mucha fe por su recuperación, por la fortaleza de sus padres y por las personas que manejaban. Aunque no sea su error, la tristeza al atropellar a alguien es muy profundo. El Verbo Divino hecho carne, Jesús de Nazaret, el Hijo de Dios que vino al mundo, era capaz de sanar enfermos y hasta resucitar muertos. Sólo exigía la fe de la gente. Pidamos el don de la fe.

Pero no sólo debemos rezar. Dios nos quiere decir algo con las cosas que nos suceden. Debemos aprender de estos lamentables accidentes e integrar aquellos aspectos que tan duramente y, por tantos meses, nos ha enseñado la pandemia. Deberíamos vivir un poco más lento y los adultos incorporar el manejar con cuidado, sabiendo que ahora hay nuevamente mucha gente en las calles, incluyendo niños y otros que podrían estar distraídos. Tenemos que resignificar el valor del cuidado y la limpieza, y es importante volver a enseñar a nuestros alumnos a ser cuidadosos, a que ahora las calles están nuevamente con muchos autos. Nos cuesta ser cuidadosos, se nos olvida constantemente. Yo suelo manejar con calma, pero se me olvida cuando veo el semáforo a punto de cambiar de luz verde a la luz amarilla, y acelero en lugar de bajar la velocidad. También me es difícil acordarme de usar mascarilla, lavarme seguido las manos y mantener la distancia. Las cosas importantes hay que repetirlas y practicarlas para que lleguen a ser un hábito y nos ayuden a ser mejores. Es como la diferencia entre valores y virtudes. Uno puede valorar el respeto, pero llegado el momento faltar el respeto a otras personas. Lo importante es ser siempre respetuoso, que el valor del respeto pase a ser una virtud, un hábito, lo cual requiere de mucha práctica.

Esta semana tenemos las ceremonias de graduación. En lugar de ser una sola, serán cuatro, presencialmente los alumnos sólo con sus padres, por seguridad, pero transmitidas por redes sociales para que pueda participar el resto de la familia, y las amistades.

Termino invitando nuevamente a la oración, por el fin de la pandemia, por la paz social, especialmente en Chile, por nuestra Iglesia, por nuestro pastor, el arzobispo y ahora Cardenal Celestino Aós (capuchino español, cercano a la SVD por sus muchos años de trabajo en Los Ángeles), por nuestra comunidad escolar, especialmente por nuestros alumnos que han sufrido accidentes.

Unidos en el Verbo Divino,

Sergio Edwards SVD

 


Podcast del Evangelio «Palabra de Dios»

Todos los domingos, en la Radio Agricultura, El Padre Sergio Edwards V. svd., comenta el evangelio. Para acceder a los podcasts, haga clic aquí

+ EVANGELIO DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO SEGÚN MARCOS. 13, 33-37 –

«Estén despiertos»

“Estén preparados y vigilando, porque no saben cuándo llegará ese momento. Cuando un hombre va al extranjero y deja su casa, entrega responsabilidades a sus sirvientes, cada cual recibe su tarea, y al portero le exige que esté vigilante. Lo mismo ustedes: estén vigilantes, porque no saben cuándo regresará el dueño de casa, si al atardecer, a medianoche, al canto del gallo o de madrugada; no sea que llegue de repente y los encuentre dormidos. Lo que les digo a ustedes se lo digo a todos: Estén despiertos”.

 

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