
Querida comunidad:
Estos días, las noticias se han centrado en la muerte de la carabinera Rita Olivares, quien falleció cumpliendo su deber de proteger a una familia del ataque de una banda de delincuentes. Este trágico hecho nos recuerda que nunca se justifica la violencia y que una de las tareas más importantes que tenemos en nuestra sociedad es la de educar a las personas a controlar la agresividad. Este es un primer paso en el respeto a los demás.
En pocos días estaremos en la Semana Santa, que comienza con el Domingo de Ramos y culmina con la Pascua de Resurrección. Necesitamos recordar la pasión y muerte de Nuestro Señor Jesucristo, no sólo para tomar conciencia de la grandeza del amor de Dios que se hizo hombre para poder morir, sino también para darnos cuenta de la crueldad a la que puede llegar el ser humano que terminó dando muerte a quien pasó haciendo el bien y que nunca cometió pecado, a Jesús, Dios verdadero y hombre verdadero.
Cada persona humana merece respeto, porque tiene una dignidad inalienable. Somos imagen de Dios, Cristo murió por cada persona que ha venido a este mundo. Eso nos da esa dignidad que merece un profundo respeto.
Nuestra Congregación del Verbo Divino declaró a comienzos de este siglo que nuestra misión se puede definir con la expresión "Diálogo Profético". Durante ciertas épocas algunos en la Iglesia forzaron a personas y a pueblos a adoptar la fe cristiana. Sin negar que creemos que nuestra fe es verdadera, tomamos conciencia de que antes de propagar nuestra fe tenemos que conocer y querer a las personas a quienes presentamos el mensaje de Jesucristo. Es la manera de ser fieles a nuestro Maestro, quien nos envía a continuar su propia misión. Entablar un diálogo es una manera respetuosa de acercarse a alguien que no conocemos. Sólo cuando hemos escuchado con atención, sin prejuicios, ahí podemos dar a conocer nuestro mensaje, el cual puede ser incómodo.
Por eso se agrega el adjetivo "profético" a la palabra "Diálogo". Los padres educan a sus hijos e hijas, lo hacen con gran cariño, les escuchan, conversan en profundidad: entablan un diálogo. Pero también les "rayan la cancha", les ponen límites. Es un diálogo profético. Lo mismo las personas que les enseñan en los establecimientos educacionales.
Que la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo nos ayuden a aprender el valor del respeto.
Fraternalmente unidos en el Verbo Divino,
Sergio Edwards SVD
Jueves 30 de marzo de 2023.