
Querida comunidad:
Aunque en Chile se cambia su celebración al domingo siguiente, por ser jueves - tal como el día antes de morir en que Jesús durante la Última Cena instituyó el Sacramento de la Eucaristía - hoy se celebra en la Iglesia Universal la Solemnidad del Cuerpo y Sangre de Cristo, que abreviado en latín se dice Corpus Christi.
A diferencia del Jueves Santo en que se enfatiza el hecho de que la Eucaristía es un memorial - no un mero recuerdo, sino que hace presente - el sacrificio de Jesús en la cruz, en Corpus Christi se enfatiza el hecho de fe que hay un cambio en las especies consagradas: el pan pasa a ser el Cuerpo de Cristo y el vino pasa a ser la Sangre de Nuestro Señor.
Ese cambio lo describe la Teología Medieval con la palabra "transubstanciación", tomado de la filosofía de Aristóteles traducida al latín, donde "substancia" (literalmente "lo que está por debajo") es lo fundamental para que algo sea lo que es. Un ser humano puede ser hombre o mujer, joven o viejo, alto o bajo, delgado o gordo, pero tiene la substancia, esencia o naturaleza "humana".
Con la consagración hay un cambio de substancia: deja de estar la naturaleza de pan y pasan a estar presente las substancias humana y divina de Jesucristo.
Por esta razón, terminada la misa, en el Pan Consagrado sigue estando presente el Cuerpo de Cristo. Eso permite que podamos tener presente a Jesús en la hostia consagrada, que se guarda con mucho respeto en el Sagrario o Tabernáculo, lo cual se indica con una luz encendida.
Esta presencia real de Cristo en el pan consagrado también hace posible y deseable adorarlo en el Santísimo Sacramento del Altar.
Muchos santos a lo largo de los últimos mil años han descubierto la grandeza de este misterio por lo que pasaban largo tiempo en oración frente al Santísimo.
San Arnoldo Janssen lo hacía frecuentemente. Era tanta su fe en la presencia real de Cristo que fundó una Congregación dedicada a rezar por las misiones frente al Señor Sacramentado. Son las Siervas del Espíritu Santo en Adoración Perpetua, que tienen un convento en Chile en la ciudad de Villa Alemana, Diócesis de Valparaíso.
Termino invitándolos a darse un tiempo para rezar frente al Señor en alguna de las iglesias y capillas de nuestra ciudad, y del colegio.
Pidamos que Dios esté presente en nuestra comunidad escolar y que nosotros tomemos conciencia de dicha presencia.
Fraternalmente unidos en el Verbo Divino,
Sergio Edwards SVD
Jueves 30 de mayo de 2024