“Sembrando esperanza y solidaridad”

Participar en la actividad espiritual "Plantemos Juntos”, misión de invierno del Colegio del Verbo Divino (junio, 2025), con un grupo de 40 estudiantes de enseñanza media y seis profesores, fue una experiencia verdaderamente enriquecedora y llena de significado. Como sacerdote del colegio y miembro de la congregación del Verbo Divino, es un llamado y testimonio de respuesta a la encíclica “Laudato Si” del papa Francisco (24/5/2025). En un contexto católico, esta iniciativa nos invita a reflexionar sobre la importancia de sembrar amor, esperanza y fe en nuestras comunidades, especialmente en tiempos de invierno, cuando la esperanza puede parecer más difícil de encontrar. Asimismo, esta tarea de plantar árboles nativos en la isla de Chiloé, especialmente en la localidad de Chacao, es un desafío que los estudiantes del colegio han dado prueba de interés, sacrificio, evangelización y contacto con las personas del lugar, y es una muestra de trabajo que nos invita a los adultos a seguir su ejemplo.

Desde el primer momento, ha existido una profunda conexión con la misión de sembrar no solamente especies nativas, sino también valores cristianos en nuestro entorno. La actividad nos motivó a colaborar en proyectos que beneficien a los más necesitados, en este caso especial, como señala la encíclica en parte esencial y el papa a “cuidar la casa común, recordándonos que estamos llamados a ser instrumentos de Dios en el mundo”. Además, la oración, la reflexión y el trabajo en equipo fortalecieron la vivencia de nuestros estudiantes, profesores y mi propia experiencia de fe y compromiso con los valores del evangelio.

Durante cada jornada, compartimos momentos de oración y celebración de la Eucaristía, que ayudaron a renovar la confianza en la presencia de Dios en cada acción que realizamos. Ver cómo pequeños gestos pueden transformar vidas, llenó de esperanza y motivó a seguir sembrando esperanza y solidaridad en nuestro día a día. Además, la comunidad que se formó durante esta misión fue muy especial. Todos hemos compartido un mismo propósito: plantar y hacer el bien y llevar la luz de Cristo a quienes más lo necesitan. Esta experiencia enseñó que, aunque el invierno puede parecer una estación fría y dura, en un lugar alejado del colegio y la vida de nuestros miembros del “Plantemos juntos”. Es con fe y colaboración, que podemos sembrar semillas de esperanza que florecerán en el tiempo de Dios. Recibimos una invitación para evangelizar y “salir al mundo”; también es este un testimonio y un esfuerzo evangelizador para todos los integrantes de nuestra comunidad del Colegio del Verbo Divino. ¡Que así sea!