Responsive Image
El Departamento de Historia nos entrega una reflexión sobre la importancia de este importante aniversario patrio.

Este nuevo aniversario del Combate Naval de Iquique, nos mueve una vez más, a la reflexión histórica sobre este hecho trascendente de la historia de Chile, de profundo arraigo en el imaginario nacional, y que; por lo general, suele oscilar entre el “acto mítico” y la “proeza heroica” de un grupo de compatriotas en el cumplimiento de un deber cívico.

Entre estas dos miradas a la gesta del capitán de corbeta don Arturo Prat Chacón y sus compañeros de armas, que pasaron a las páginas doradas de nuestra historia aquel 21 de mayo de 1879 en la bahía de Iquique, cabe preguntarnos ¿Qué sentido y significado puede representar para nosotros este hecho en el presente? Su respuesta es compleja, pues en sí mismo, éste constituye un hecho polisémico o de significados múltiples, que motiva una variada gama de interpretaciones que suelen ir desde considerarlo un “mito fundante” que abrió una nueva era en la historia de Chile a un “acto de profundo valor patriótico” que cambió el curso de la guerra del Pacífico.

Desde nuestra perspectiva, y en una lectura contemporánea del hecho histórico, es decir, con sentido en el presente, su importancia estaría dada por el espíritu cívico del capitán Prat y los marinos que alcanzaron el heroísmo junto a él, aquel fatídico día cargado de gloria. Al observar el arrojo y el coraje de todos y cada uno de esos chilenos, vemos en ellos la consecuencia de una acción de vida que podemos visualizar en el buen ciudadano Arturo Prat, que logró conciliar armónicamente sus valores personales con su espíritu de servicio, como lo podemos apreciar, por citar un ejemplo, en su espíritu cristiano, compromiso familiar y cumplimiento del deber cívico de servicio a los demás, al desempeñarse como “profesor ad honorem”, es decir, sin retribución económica, en la escuela nocturna “Benjamín Franklin” de Valparaíso o en aquella ocasión en que como abogado, poniendo en riesgo su propia investidura militar, defendió a dos compañeros de armas en juicios llevados a cabo por el Consejo Naval.

En el ciudadano Prat confluyen las virtudes republicanas que deben orientar la vida de todo chileno en el presente, espíritu de servicio y sentido del deber, servicio que demostró a través de la elección y práctica de su profesión de abogado que alternó con la trasmisión de conocimientos a los demás a través de las clases y el cumplimiento del deber que lo llevó a servir a su Patria a través de las armas encontrando su destino heroico en Iquique.

Lejos de ser un hecho anacrónico o fuera de tiempo, mitológico o patriotero, el 21 de mayo de 1879 nos interpela en el presente para reflexionar e interrogarnos sobre nuestros valores cívicos, nuestro concepto de ciudadanía o nuestra actitud de vida,  en el cumplimiento de los deberes que nos impone nuestro espíritu cristiano y nuestra labor ciudadana en el Chile de hoy.

Departamento de Historia y Ciencias Sociales                     


Iniciativas Verbitas