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    octubre 2026

    De los Altares al CVD: La vigencia de san Arnoldo Janssen y san José Freinademetz en nuestras aulas.

    El Colegio del Verbo Divino de Las Condes conmemorará a sus santos fundadores y misioneros, Arnoldo Janssen y José Freinademetz, los días 6 y 7 de octubre de 2026. Esta celebración destaca que la institución no solo ofrece un alto prestigio académico en Chile, sino que también fundamenta su proyecto educativo, espiritualidad y misión diaria en el legado y testimonio de la historia misionera global de ambos santos. Canonizados juntos por el papa Juan Pablo II el 5 de octubre de 2003, sus vidas complementarias —el estratega desde la retaguardia y el pastor en la primera línea de la misión— dan forma a la identidad de los estudiantes verbitas. Esta imagen se transforma en realidad cuando todos los miembros del colegio unen esfuerzos para que la vida y obra de ambos personajes perduren en nuestro tiempo, en nuestro espacio y hacia el futuro.

    Una breve historia de los santos verbitas recoge, primero, la vida de san Arnoldo Janssen, un visionario de la confianza. Nació en Goch, Alemania, en 1837. Se graduó como profesor de Ciencias Naturales y Matemáticas, profesión que ejerció con rectitud y disciplina. Sin embargo, su corazón latía por una urgencia mayor: despertar en la Iglesia la conciencia de su misión universal. A pesar de las severas dificultades políticas y religiosas de su época en Alemania (el Kulturkampf), Arnoldo no se rindió. Cruzó la frontera y el 8 de septiembre de 1875 fundó en Steyl, Holanda, la Congregación del Verbo Divino (SVD). Convencido del valor de la ciencia, la educación y los medios impresos, dotó a su congregación de una sólida preparación intelectual. San Arnoldo demostró que, cuando se confía plenamente en la providencia, incluso las mayores crisis se transforman en oportunidades misioneras. Fue un hombre de fe en la Santísima Trinidad y, esencialmente, en la segunda persona, Jesucristo, el Verbo encarnado, quien impulsa su carisma fundacional hacia fronteras inimaginables de misión ad-gentes.

    Luego emerge la figura de san José Freinademetz, quien manifiesta el amor hecho cultura. Nació en Oies, en los Alpes italianos, en 1852. Tras ordenarse sacerdote diocesano, sintió un profundo llamado a las “misiones extranjeras” y se unió al naciente proyecto de Arnoldo Janssen en Steyl. En 1879, se convirtió en uno de los dos primeros misioneros verbitas enviados a China. La labor de José en el sur de Shandong no fue fácil; enfrentó persecuciones y choques culturales. Comprendió rápidamente que, para anunciar a Cristo, debía desprenderse de sus propios esquemas occidentales. Adoptó la vestimenta, las costumbres y el idioma local, y acuñó una de sus frases más célebres: “El idioma que todos entienden es el amor”. Su entrega fue absoluta, llegando a decir que deseaba ser chino incluso en el cielo. Murió en 1908 tras contraer tifus mientras cuidaba a los enfermos.

    ¿Podemos citar de estos santos verbitas una relación con el Colegio del Verbo Divino? Sin lugar a duda, el modelo de estos dos santos no se quedó en el pasado, sino que se proyecta directamente en el Proyecto Educativo Institucional (PEI) del CVD. Ejemplo de esto es la búsqueda en nuestra espiritualidad: un encuentro con la Trinidad y la Palabra. La espiritualidad del colegio bebe de la experiencia de san Arnoldo, centrada en el misterio de la Santísima Trinidad y el Sagrado Corazón de Jesús. En el CVD, esto se traduce en una fe que dialoga constantemente con la razón. Al igual que su fundador era científico y educador, el colegio fomenta una alta exigencia académica y el desarrollo del pensamiento crítico, pero siempre orientados a una síntesis armoniosa entre fe, ciencia y vida. La oración comunitaria y el encuentro con la Palabra de Dios marcan el ritmo cotidiano de los estudiantes.

    Es también en la misión centrada en el Diálogo Profético donde el Colegio del Verbo Divino asume este concepto verbita. Inspirados en san José Freinademetz, se enseña a los alumnos a salir de sí mismos para ir al encuentro de un “tú” diferente, despojándose de toda arrogancia. Esto se concreta en: Vocación comunitaria y social: Actividades pastorales, trabajos de verano y experiencias solidarias (como las tradicionales misiones escolares) donde los estudiantes entran en contacto con realidades vulnerables. Apertura al mundo: La herencia de una congregación internacional e intercultural se plasma hoy en proyectos como el Verbo Bilingüe, preparando a los jóvenes para un diálogo global. Proyecto educativo de líderes transformadores: Los alumnos son formados como “hombres de fe y profesionales competentes con un liderazgo transformador”. De san Arnoldo toman la perseverancia, el sentido organizativo, la disciplina y el compromiso con la verdad. De san José rescatan la empatía profunda, la capacidad de adaptación, la resiliencia y la convicción de que las capacidades profesionales no valen nada si no están impulsadas por el amor fraterno. En resumen, san Arnoldo y san José Freinademetz son los pilares que sostienen el espíritu del Verbo Divino. Ellos recuerdan a cada generación de alumnos que la excelencia académica solo alcanza su plenitud cuando se transforma en un servicio generoso hacia los demás.

    Padre rector. Miguel Ángel González Chandía, SVD
    Septiembre, 2026